Álvaro Ballero revela cómo fue su vida tras su paso por «Protagonistas de la Fama»

En el último episodio de «La Divina Comida», exchicos realitys se abren sobre sus experiencias después de alcanzar la fama, y entre ellos destaca Álvaro Ballero. El ahora empresario cuenta cómo la popularidad llegó repentinamente a su vida luego de abandonar el programa.

«Recuerdo que un día fui a Alto Las Condes y una persona solo tuvo que gritar: ¡Está Ballero!. Yo estaba en el tercer piso y pronto me encontré con una multitud subiendo por las escaleras mecánicas», relata Ballero.

A pesar de disfrutar la fama sin salir fiesta tras fiesta, evitando lugares populares como Sala Murano, el exchico reality confiesa que disfrutaba ser famoso tal como siempre había deseado.

Respecto a la campaña publicitaria «Yo amo a Ballero», Álvaro confiesa que nunca imaginó que las marcas se interesarían en él. Incluso menciona sorprendido cómo Sebastián Piñera, en ese entonces uno de los empresarios más importantes del país, se reunió con él apenas unas semanas después de salir del programa.

Sin embargo, toda esa fama desapareció repentinamente y según Álvaro fue un regreso muy difícil a la realidad. Recuerda claramente el día en que sintió que todo había terminado: cuando su esposa quedó embarazada. A partir de ese momento comenzó buscar trabajo normalmente y finalmente consiguió un empleo como vendedor en Sanhattan, donde ganaba 318 mil pesos chilenos al mes. Durante este período difícil, Ballero recuerda haber caminado llorando con la capucha puesta para evitar ser reconocido.

«Pensé que había perdido todo, la oportunidad de ser famoso y de firmar un contrato en televisión, pero en realidad no había perdido nada, lo había ganado todo», afirma Álvaro.

Finalmente, después de 10 años, Ballero regresó a Canal 13 como asesor creativo en el programa «Mundos Opuestos» y también trabajó como gerente de marketing. Sin embargo, fue despedido posteriormente.

«Me sirvió para darme cuenta de que me había desconectado de mi familia… No se imaginan la cantidad de cartas que tengo de mi hijo queriéndome ver más, al igual que mi hija», revela con sinceridad.