Benjamín Lagos se convirtió en el primer eliminado de «Gran Hermano» tras la decisión del público de que no debía continuar en el programa. A pesar de su corta estadía, el joven de 22 años logró estrechar lazos con los participantes dentro del espacio, según reveló en una entrevista para La Hora TV.

Durante su paso por «Gran Hermano», Benjamín entabló una amistad con Fernando, Alessia, Maite, Hans, Ariel y Lucas. Destacando la sinceridad y transparencia del joven: «Su sencillez y humanidad son cualidades que me llamaron mucho la atención», afirmó.

Benjamín compartió su experiencia en el programa y describió esta como increíblemente intensa: «Fueron días duros donde se pierde completamente la noción del tiempo… Yo decidí mostrarme tal como soy porque mi objetivo era transmitir un mensaje», enfatizó.

Sin embargo, su personalidad generó diversas reacciones dentro y fuera de la casa. Finalmente, las personas decidieron que no continuara en pantalla debido a ciertos estereotipos asociados con él. Ante esto, Benjamín reflexionó sobre si se considera o no un «cuico»: «Depende de cómo definas ser cuico. Si es por lugar de nacimiento entonces definitivamente sí lo soy. Ahora si ser cuico implica ciertas acciones o estereotipos existentes, entonces no lo soy», declaró.

El joven dejó claro que no busca convertirse en un personaje u ostentar lujos: «A mí me gusta estar en casa con mi mamá, practicar surf y pasar tiempo con mi polola… No necesito mucho más que hacer ejercicio y tomar mate», añadió.

Benjamín también se refirió a los comentarios negativos que ha recibido y aseguró que está bien que algunas personas puedan sentir resentimiento hacia él: «Cada uno tiene su propio proceso personal… Si alguien piensa que criticarme por mi origen es válido, que lo haga. No estoy aquí para juzgar a nadie», concluyó.