Después de haberse confirmado el indulto presidencial por razones humanitarias a favor de Byron Soto Rojas, debido a que sufre un cáncer terminal, su madre, Laura Rojas, demandó el trato bestial que recibió el joven mientras estuvo preso. Uno de los puntos claves fue la lentitud con la que las autoridades hicieron la resolución.

Byron Soto saldrá de la prisión

Luego de tres meses de presentar la solicitud de indulto, que se trata de una orden firmada por la Ministra de Justicia con aprobación del Presidente, se le concedió la remisión a Soto Rojas. La situación es que el reo de apenas 22 años tiene un cáncer testicular con metástasis en su cerebro e hígado. Soto cumplía una condena por robo a mano armada que se vio frustrado por la policía.

Una vez que la madre estuvo al tanto de la resolución, le dio las gracias al Presidente Gabriel Boric por su decisión. Era algo casi obligatorio porque Byron Soto ya no tiene ningún tipo de solución factible a su problema. Laura Rojas recalcó que la decisión pudo haberse tomado mucho más rápido y que la lentitud fue innecesaria.

Al final se cumplió con el cometido

Byron Soto

La madre destacó que tuvo un montón de obstáculos para poder lograr el indulto. Le pidieron una innumerable cantidad de papeles, a tal punto, que se vio obligada a presentar un recurso de protección para que se le permitiera conocer el estado de salud de Byron Rojas.

Poder visitar a mi hijo era un problema, no había manera de que Gendarmería me autorizara y tuve que demandarlos para que me dejaran verlo.

También expuso que en el Complejo Penitenciario Llancahue la atención era pésima y que el trato de las personas que estaban ahí era sumamente cruel. Lo describió como un «lugar horrendo, es el infierno mismo».