Jono Lancaster, un hombre de 37 años que padece del síndrome de Treacher Collins, una rara condición congénita que afecta la formación de huesos y tejidos en el rostro desde el útero materno. Originario de West Yorkshire, al norte de Inglaterra, Lancaster ha vivido toda su vida con esta extraña patología. El síndrome se manifiesta en un rostro poco común con ojos hundidos, orejas pequeñas e inclinación hacia abajo del espacio entre los párpados superiores e inferiores. Según la BBC, incluso es posible encontrar vellosidad en la piel que se extiende entre las mejillas.
Cuando apenas tenía dos semanas de vida, Jean conoció a Lancaster mientras estaba hospitalizado y lo acogió bajo su cuidado durante cinco años antes de adoptarlo. Fue durante su adolescencia cuando empezó a sentirse diferente y victimizado por sus compañeros; recuerda haber recibido burlas y haber sido presionado por otros niños mayores para hacer rimas ofensivas.
Años más tarde intentó contactar a sus padres biológicos sólo para ser rechazado una vez más; dice que el odio hacia su propia apariencia facial fue producto directo del dolor emocional causado por ese rechazo.
El síndrome de Treacher Collins es muy variable: puede ser leve o severo y no todos los bebés con mutaciones genéticas ténganlo necesariamente. La malformación puede resultar aún más problemática si afecta las estructuras internas del oído medio externo -pérdida auditiva- ya dificultades respiratorias alimenticias al momento del nacimiento.
Se cree que existe un caso del síndrome por cada 50,000 nascidos. Es un raro padecimiento congénito que debe recibir atención médica periódica especializada.



