El último episodio de Gran Hermano fue testigo de un momento tenso cuando Seba Ramírez, conocido por ser directo y polémico, no pudo contener su enojo al enterarse de que Lucas Crespo sería el concursante que regresaría al reality. La reacción del influencer sorprendió a todos los presentes en el programa.

Después de ser votado por los participantes del reality, Lucas se convirtió en la elección para volver al encierro de Chilevisión. Esto generó diversas reacciones entre sus ex compañeros, quienes lo apoyaron incondicionalmente en su regreso. Sin embargo, no todos compartieron este sentimiento de alegría.

Diana Bolocco, la animadora del programa, decidió consultar a los concursantes que aún permanecen en la casa sobre sus impresiones acerca del regreso de Lucas. Fue entonces cuando Seba Ramírez tomó la palabra sin rodeos y expresó su opinión.

«Que no tiene ni un brillo, que se quede en casa», gritó sin titubeos. «Lucas no tienes ni un brillo. Que traiga un membrillo para que tenga brillo», exclamó Seba. Sus comentarios llamaron la atención y las reacciones sorprendidas fueron evidentes en el estudio. Incluso Diana y JC Rodríguez le sugirieron a Seba que expresara sus opiniones con más calma y respeto.

«Si quieres decir algo, acércate y siéntate como el resto de los jugadores y di las cosas calmadamente», le pidieron los animadores.

Posteriormente, Seba explicó la razón detrás de su molestia dirigida también hacia Alessia, quien no votó por Raimundo a pesar de haber tenido una relación cercana antes de su partida. «Me molesta la gente inconsecuente», afirmó Seba, dejando claro que su enojo se debía a la falta de coherencia en las decisiones de los concursantes.